Los hay que dibujan el cielo, el mar, los barcos o las montañas con sus pinceles; otros crean sobre la frialdad de un bloque de mármol o un trozo de madera inerte; hay quien hace canastas con jirones de mimbre o ánforas y vasijas con trozos de barro… Si el arte es también la inteligencia del saber hacer, el trabajo es arte cuando además de conocimiento y dedicación se pone amor en lo que se hace.

En ese sentido, Ángel Martín es un maestro, un artesano y un enamorado, en este caso, de la obra. Conoce todos los vericuetos y entresijos del oficio de la construcción, porque en todos se ha forjado, primero como pinche y peón, luego, finalizados  sus estudios de arquitectura técnica, dirigiendo trabajos para varias empresas y particulares. Y como buen luchador dio forma a su propio sueño: hacer obra con amor. Así nació Ángel Martín Construcciones